Al comprar un portátil, los consumidores se enfrentan al dilema de siempre: encontrar el equilibrio perfecto entre funcionalidad y tamaño. Las laptops pueden tener todas las características importantes y las mismas capacidades que cualquier modelo de escritorio, pero incluso los modelos más pequeños son demasiado grandes para llevarlos en la bolsa. Las PDA, como las Palm y las Pocket PC, pueden llevarse en el bolsillo, pero no funcionan con toda la gama de software ni pueden almacenar una gran cantidad de datos.
Pero qué ocurriría si se pudiera contar con la funcionalidad y la capacidad de almacenaje de un ordenador común y corriente en un aparato del tamaño de su mano? Hace poco, mi asistente Katie Boehret y yo probamos un producto de ese tipo, la OQO Modelo 01. Es una máquina con Windows sumamente pequeña, con un disco duro de 20 gigabytes, un procesador de 1 gigahertz, 256 megabytes de memoria, una pantalla de alta resolución y un diminuto teclado integrado. Su fabricante, OQO Inc., de San Francisco, California, la denomina "la PC más pequeña y versátil del mundo".
En la calle puede utilizar la OQO como una máquina de mano, oprimiendo las teclas con sus pulgares y accediendo a Internet gracias a su conexión inalámbrica Wi-Fi integrada.
Una vez que esté de vuelta a su escritorio, puede enchufar el aparatito a un monitor, teclado, ratón e impresora estándares, utilizándolo como cualquier otra PC de Windows. No hay que transferir o sincronizar los archivos.
En nuestras pruebas, la OQO realizó varias funciones de manera óptima. Sin embargo, tiene algunas desventajas, la mayoría relacionadas con los costos de los componentes en miniatura y los sacrificios que hay que hacer al constreñir toda una máquina Windows en un aparato del tamaño de una mano.
El mayor problema es el precio. La OQO se pondrá a la venta desde esta semana en Estados Unidos en www.oqo.com y tendrá un precio inicial de US$1.899, muy superior al de muchas otras portátiles.
Por ahora los fabricantes de OQO sólo piensan vender la máquina en EE.UU. y no se harán cargo de efectuar envíos fuera del país. Según ellos, por lo pronto no hay planes aún para empezar a vender la máquina en América Latina.
A pesar de su elevado precio, los responsables de esta máquina creen que pueden encontrar el segmento de mercado para colocar su producto, inclusive a esos precios, entre los fanáticos de la tecnología y la gente cansada de cargar con laptops o transferir archivos de un aparato a otro. Además, la empresa espera vender su producto a compañías que realicen tareas especializadas, donde se valora el tamaño y la capacidad del aparato.
Vulcan Inc. también está desarrollando un miniordenador similar, la FlipStart. Es un poco más grande que la OQO y se asemeja más a una típica portátil.
La OQO es una caja metálica rectangular de color gris en la que la parte superior está dominada por una pantalla que mide 12,7 centímetros en diagonal. La computadora pesa unos 400 gramos y mide 12,5 centímetros de largo, 8,6 centímetros de ancho y 2,3 centímetros de grosor, pero funciona con Windows XP y todos los demás programas de Windows. La pantalla es sensible al tacto y tiene un lapicero especial para activar los programas, desplazarse en los documentos y las páginas Web y navegar en Windows. Además, la conexión USB y FireWire permite conectarla a otros aparatos, como iPods, cámaras y unidades de almacenamiento portátiles.
La pantalla se desplaza para revelar el teclado, con un control de cursor y botones similares a los de un ratón. También hay una rueda para hacer desplazamientos. La OQO no contiene parlantes, pero se puede conectar a un par de auriculares.
Instalé diversos programas en la OQO, incluyendo iTunes y Firefox, para hacer búsquedas en Internet, y usé Microsoft Office (que cuesta US$300). Todos funcionaron correctamente. Pude navegar, enviar y recibir correos.
Pero el aparato tiene sus desventajas
No incluye una unidad de DVD o CD, por lo que requiere una unidad de disco adyacente para instalar la mayoría de los programas. Tampoco contiene un espacio para una tarjeta de PC, lo que es común en las laptops, por lo que no se puede conectar a otros artefactos como celulares o lectores de tarjetas de memoria.
La recepción de la conexión Wi-Fi en mi casa fue débil, cortándose a veces cuando trasladaba la computadora de un lado a otro. La duración de la batería fue lo suficientemente buena como para poder trabajar más de tres horas, pero no bastante para un día completo de trabajo. Cada batería suplementaria cuesta US$99.
Además, el teclado es raro, ya que la tecla de "Enter" está en la parte inferior y la arroba ("@") comparte tecla con la W. Al cabo de un rato, la OQO se calienta, lo que puede resultar incómodo.
Pero lo peor es la manera tan poco práctica con la cual se conecta cuando uno quiere utilizarla como computadora de escritorio.
Tiene un raro cable externo con las conexiones para el monitor, otro cable eléctrico, auriculares y una tarjeta Ethernet, pero sólo un enchufe USB y FireWire. Por tanto, para conectar un teclado, ratón e impresora tendrá que comprar una extensión de USB.
Si superara todos estos inconvenientes, la OQO podría ser una opción. Pero en su modelo actual, no es muy práctica para la mayoría de la gente. Si quiere tener el balance entre movilidad y funcionalidad, podría optar mejor por una portátil típica, aunque no quepa en su bolsillo.
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