La industria discográfica amenazada por la piratería dijo el jueves que demandará a ciudadanos británicos, franceses e italianos aficionados a la música por primera vez mientras intensifica sus medidas legales contra los que intercambian canciones en Internet.
El grupo comercial Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI en sus siglas en inglés) dijo que había iniciado 459 procesos criminales y civiles contra algunos de los usuarios más prolíficos de los sistemas de archivos compartidos en el Reino Unido, Francia y Dinamarca, con una segunda ola de demandas en Italia, Alemania y Dinamarca.
Las acciones judiciales fueron emprendidas en nombre de algunos de los principales sellos discográficos, incluidos EMI, Warner Music y Universal Music.
Más que apuntar a personas que simplemente descargan canciones para su uso personal, los procesos se dirigen a los "uploaders", aquellos que comparten su colección de música con otros, creando un vasto mercado de melodías gratuitas.
"Estamos tomando esta acción como último recurso y lo hacemos tras una gran campaña de advertencia pública", dijo el presidente de la IFPI, Jay Berman.
"Hemos empleado más de un año en discutir el daño que los ficheros compartidos ilegales están haciendo a la industria discográfica, incluidas incontables avisos sobre las consecuencias legales. Ahora, finalmente, estamos en el punto en que la ley debe ser ejecutada", añadió.
EXTENSIÓN GLOBAL DE LAS MEDIDAS
La IFPI advirtió que se añadirán más países al grupo en los próximos meses.
Hasta la fecha, la industria discográfica ha anunciado procesos contra alrededor de 5.700 individuos en los Estados Unidos desde septiembre de 2003, y contra 650 en Europa desde marzo de este año.
Responsables de la industria calificaron la primera ola de acciones judiciales como un éxito, señalando un descenso del 20 por ciento en la utilización de Kazaa desde enero.
Las demandas criminales y civiles están siendo presentadas contra 50 supuestos descargadores en Francia, 100 en Austria, 174 en Dinamarca y 100 en Alemania. En Italia, cuyas leyes de protección de copyright están entre las más duras del mundo, la policía ha efectuado redadas en los domicilios de siete personas que compartían archivos a gran escala.
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sera delito siempre que se esten lucrando de ello,pero no el que lo descargue para su uso particular o como coleccionable