Hace poco, en Los Ángeles, un hombre entró al cine Pacific Theater, ubicado en Hollywood Boulevard para ver una película. Mejor dicho, para grabarla en la videocámara que tenía escondida debajo de su chamarra de cuero. Le pillaron con las manos en la masa gracias a otra cámara escondida, instalada en la penumbra del cine y mirando al público.
n realidad, detrás de este duelo de cámaras no se escondía crimen alguno. Era una demostración de una de las nuevas tecnologías para combatir la piratería que pronto podrían instalarse en muchos cines de Estados Unidos.
Se calcula que la industria cinematográfica pierde ya más de US$3.000 millones en ingresos por copias ilegales, y los estudios están evaluando una serie de herramientas de alta tecnología para contrarrestar la piratería antes de que afecte tanto a sus ventas como a las de la industria discográfica.
Según la Motion Picture Association of America (MPAA), la piratería que más afecta a la industria es la de las copias ilegales hechas por espectadores con videocámaras dentro de los cines.
Para contrarrestar el problema se han presentado las PirateEye, unas cámaras ocultas de vigilancia desarrolladas por Science & Engineering Associates Inc.
Las cámaras PirateEye pasan revista a los espectadores de ocho en ocho en busca de objetos que se parezcan a una lente de videocámara. Toma de 15 a 20 minutos revisar un foro de 1.000 asientos. Las imágenes son enviadas a un técnico que las recibe en su computadora y puede supervisar varios cines al mismo tiempo desde un lugar tan remoto como India. Las posibles lentes de videocámara aparecen señaladas en la pantalla como pequeños puntos rojos.
La PirateEye puede entonces hacer un zoom para asegurarse de que la supuesta videocámara no sea, por ejemplo, un par de lentes graduados. El técnico es el que tiene que determinar si la persona está en realidad escondiendo una videocámara y, de ser así, avisar al cine o a la policía.
El sistema podría plantear algunas interrogantes legales como posibles violaciones al derecho a la intimidad del consumidor. Pero los defensores del sistema no parecen preocupados. "Si usted va a una tienda, hay cámaras por todos los lados", dice Brad Hunt, jefe de tecnología de la MPAA. "Nos preocupa el robo de lo que nos pertenece, al igual que a un minorista le preocupa el robo de lo que es suyo".
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ya tienen mucho dinero no? pues que bajen los precios!!!! por que cada vea estan mas caros!!!y a los trabajadores les pagan menos!!!
seguro que este pobre hombre no tenia dinero para que sus hijos vieran la peli...en fin...
no apoyo el pirateo con fines lucrativos...que quede claro.
un saludo ....me encanta la flecha!!!