La situación de la industria discográfica tradicional no parece tener vuelta atrás, máxime cuando se comprueba la extrema calidad de los sistemas con que cuentan los responsables de la piratería y lo extendidas que están entre el público las prácticas que atentan contra los derechos de autor. Ante esto, la industria empieza a tener claro que la propia tecnología, además de su enemiga principal, es su mayor aliada en su intento de recuperar parte del terreno perdido.
l sitio web Live Phish Downloads, operativo desde el año 2002, ofrece la posibilidad de descargarse cualquier concierto de este grupo norteamericano 48 horas después de que haya tenido lugar. Sólo hay que pagar para ello 9,95 dólares en caso de que el usuario elija el formato MP3. Pese a lo que pueda parecer, no es un intento más de los miles que hay en Internet por tratar de hacer negocio online. Los resultados que ha obtenido hasta ahora revelan que hablamos de otra cosa, y es que sus ventas ascienden a 2,25 millones de dólares por la venta de los 50 conciertos del grupo que se ofrecen en el site.
Pero la iniciativa no se limita a esta página web. Grupos importantes en EEUU, pero generalmente alejados de los circuitos creados por las compañías más poderosas, están poniendo en práctica sistemas similares que, en definitiva, lo que hacen es articular la distribución de sus discos a través de la red sin contar con más intermediarios. The New York Times resalta otros ejemplos, como los de las bandas Radiators, String Cheese Incident o Yonder Mountain String Band, que ofrecen grabaciones en directo a través del sitio LiveDownloads.com.
El Times destaca que mientras las grandes compañías se afanan por encontrar sistemas o ideas que contrarresten el éxito alcanzado por Apple con iTunes, sistema de venta de canciones online por 99 centavos cada una, está emergiendo una nueva economía digital en torno a la música con la venta de actuaciones en directo. Estos archivos tienen, además, un atractivo añadido que los diferencia de otras iniciativas de descarga musical: generalmente se comercializan sin restricciones acerca de cómo compartirlos o utilizarlos.
Según Brad G. Serling, responsable de Nugs.net, uno de los mayores errores que ha cometido la industria musical desde el inicio de la revolución de Internet ha sido, precisamente, la limitación de los derechos de autor. En su opinión, la clave está en el miedo que se está inspirando al consumidor: "Imagine lo que ocurriría si uno compra un disco de la Dave Matthews Band en una tienda y el dependiente le advierte de que ese CD sólo lo puede oir en su equipo doméstico, no puede ponerlo en su coche ni en su iPod. Le parecería ridículo. Aquí pasa lo mismo".
Nugs.net es la pionera en estas prácticas comerciales, y la socia tecnológica de Phis para la venta de sus conciertos a través de la red. Precisamente esta web cuenta desde la semana pasada en su catálogo con las actuaciones de la Dave Matthews Band, grupo que tiene previsto completar su actividad online con la venta de descargas de su discografía completa. Para ello, a diferencia del caso anterior, cuenta con la aquiescencia de RCA, su compañía discográfica, que participará en los beneficios que pueda generar esta iniciativa.
De momento, el valor comercial de esta iniciativa reside en mayor medida en grupos como los citados, que arrastran nutridos grupos de aficionados y que se caracterizan por ofrecer actuaciones en directo de gran calidad y un alto grado de improvisación, lo que hace que sean piezas codiciadas entre esos fans. De ahí que uno de los más importantes y conocidos fuera de EEUU que participan de esta práctica sea Pearl Jam, aunque en este caso la descarga de archivos se condicionaba a la compra de un CD del concierto. Ahora, esta banda ofrece sus conciertos en iTunes, aunque sólo se puede acceder a ellos canción por canción.
La mina de los tonos para móviles
Pero la mayor alegría para la industria musical y para los creadores no proviene de iniciativas más o menos minoritarias como la anterior. La propia tecnología ha puesto a su disposición una nueva fuente de ingresos que, además de sencilla y poco costosa, se ha revelado como tremendamente rentable. Se trata de la descarga de melodías para móviles, gran parte de las cuales parten de éxitos musicales. El año pasado, la facturación por este concepto en todo el mundo alcanzó los 32.300 millones de dólares, según la consultora londinense Arc Group.
Según estos datos, el mercado de descargas musicales en EEUU y América Latina aún permanece en niveles muy inferiores a los de Europa, pero crece rápidamente. Eric Gautier, director ejecutivo de Mediaplazza, señala en declaraciones a La Opinión que "el mercado estadounidense de telefonía móvil se encuentra en estado embrionario. De acuerdo con nuestros estudios de mercado, el potencial de Norteamérica es de 138 millones de usuarios con un crecimiento del 18% anual. Mientras que América del Sur representa unos 87 millones de usuarios con una tasa de crecimiento anual del 38%".
El primer mercado en despegar, según las previsiones de esta
firma, será México. "La población mexicana rebasa los 120
millones de personas y de esa población aproximadamente el 20%
tiene acceso a un teléfono móvil, lo cual se traduce en 24 millones
de compradores potenciales de nuestros servicios",
añade.
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