Los ringtones personalizados se están haciendo cada vez más famosos. Cómo controlar el flujo de los mismos en el mundo virtual será el próximo paso para afianzar la industria musical, tan perjudicada por la piratería.
os ringtones comenzaron a ganar terreno después de que los websites empezaron a ofrecer transferencias directas, libres del pago de royalties, en 1998. En la actualidad, en la mayoría de los casos, su difusión se realiza a través de mensajes SMS. Las tarjetas prepago, que incluyen la posibilidad de bajar varios ringtones a la vez, también están llegando a ser muy populares en Europa y los Estados Unidos.
Desde el punto de vista de la industria de la música, los ringtones o tonos para móviles son una mina de oro. Una vez descargados se debe abonar el respectivo derecho de royalty.
En España, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) es la encargada de administrar y velar por los derechos de los autores y editores. Recién a mediados del 2002 este nicho comenzó a tener peso propio, y en el ultimo año se recaudaron por este concepto cifras millonarias.
Además de la transmisión en línea del ringtone, el servicio permite que el usuario descargue una pre escucha para elegir el tono que posteriormente quiera bajar. Para esto es necesario obtener una licencia de comunicación pública y otra que incluya también el derecho de reproducción.
El mecanismo es simple, se cobra una tarifa fija por poner el archivo a disposición de los usuarios en la web y luego se retiene un porcentaje cada vez que esa canción sea bajada.
Esto hace que, tanto los autores como compositores e intérpretes, se están beneficiando por una corriente inesperada de réditos.
Debemos aclarar que existe una gran dificultad para controlar cada bajada de ringtones, haciendo problemático el cobro del respectivo derecho.
Especialistas en el tema vaticinan que las pérdidas por este rubro a nivel mundial, podrían costarle en breve a la industria de la música cerca de un millón de dólares al día y que los derechos de royalty por los ringtones serán casi un tercio del rédito global de la música mundial en el plazo de cuatro años.
Según mi opinión, los ringtones llegaron para quedarse y debemos crear los mecanismos legislativos y tecnológicos adecuados para lograr que la gestión de los derechos digitales sea una realidad y no solo un negocio para unos pocos.
QUE!!!! no me lo puedo creer. Osea a partir de ahora que pongan un canon a los móviles porque podrian tener politonos descargados de manera poco fidedigna. Si fuera por la SGAE los autores deberían cobrar cada vez que voy silbando por la calle. Claro que ivan a recoger ellos el dinero y luego los supuestos autores no iban a ver un duro.
Tampoco es tan asi querido amigo. El ringotne es una reproduccion fonografica igual que la de un tema musical y por ende, debe pagar su respectivo royalty al autor por medio de la Sociedad General de Autores.
Lo que se viene es la tecnologia para cobrar las canciones que silbemos, por ahora esta en etapa de pruebas.
saludos !!!!
Ja!, como diría Linus Torvalds (o al menos se le atribuye a él) en el juicio de SCO:
They smoke crack!
Como pudiera poner un servicio de RingTone, tendria que bajar algun programa y convertir mi pc en un servidor.
Podrias ayudarme. Gracias
Cuando escribes en google ladrones la primera web que sale es la sgae. Por algo sera...
las reproducciones parciales no totales incluso de melodias clasicas no deberian generar ningun tipo de canon
pues el ir silvando por la calle en lugares publicos tambien deberia serlo , lo que se convierte en un abuso del cobro de los canones mencionados , atentando asi a los derechos individuales que emanan de la constitucion nacional