Finalizamos con este capítulo las "profecías" hechas el año anterior. En el último capítulo especulaba sobre la introducción de WiMax como una alternativa al ADSL.

Decíamos entonces, Para cubrir un país del tamaño de España, ...., cada usuario supone una inversión aproximada de 50 euros, un 25% más que lo que hoy paga el usuario en un única mensualidad de conexión a Internet, esto bastante menos que lo que gasta el cable y teléfono en extender en una zona poblada su red de un usuario a otro que quiera darse de alta, e incomparablemente menos si lo que se trata es de dar servicio en zonas con la población dispersa, como áreas residenciales de chalets, zonas industriales y población campesina. En estas condiciones, Wimax se presenta como un formidable competidos para el incipiente servicio de cable, e incluso lo sería para el teléfono.
De esto se deducía que Wimax se extendería con fuerza durante este año y esto no ha sido así, las ofertas de Internet por WiMax no han llegado, o la menos no han llegado al gran público, Si averiguamos que hay, encontramos en España una empresa, Iberbanda, que fue elegida mediante concurso por distintas Administraciones Públicas para impulsar la banda ancha en ámbitos rurales, sin cobertura de ADSL.
Esta compañía ha desplegado una red con tecnología LMDS y WiMAX que permite la llegada de la banda ancha a amplias zonas, aparte de alquilar su red a otros operadores para que presten de servicios de banda ancha al cliente final. Iberbanda es una empresa participada mayoritariamente 51% por Telefónica, siendo otros socios de referencia El Corte Inglés y Prisa con el 22% cada uno.
Tal como hoy esta concebida la red, está formado por enlaces de radio punto a punto desde una antena situada en una torre repetidora a antenas situadas en los edificios a los que da servicio. Por tanto, de momento no se piensa dar servicio a dispositivos móviles, i hay creado un servicio de "roaming" que permita seguir a un objeto en movimiento saltando la conexión de una antena a otra como ocurre con los teléfonos móviles.
Por otra parte la tarifa del servicio evita que entren en competencia con los servicios tradicionales de ADSL, pues se contrata con una cuota igual a la del ADSL, la velocidad contratada se reduce a la mitad que la velocidad del ADSL por teléfono fijo. En estas condiciones, solo quien no tenga la opción de contratar ADSL, deseará tener WiMax con lo que no hay riesgo que este servicio reste clientes a la telefonía fija .
Telefónica ha neutralizado el peligro que suponía el WiMax actuando de la forma más inteligente, drena dinero de los fondos públicos que pudiera haber ido a parar a los competidores. Con el dinero obtenido de fondos públicos, crea una red WiMax que no compita con sus dos negocios clásicos, la telefonía fija y la móvil, a la vez que suma clientes rurales que al no tener posibilidad de conexión a la banda ancha por otro sistema, serían el filón inicial de clientes para cualquier empresa que comenzara a dar servicio con WiMax.
Al absorber los fondos públicos para promover el servicio y quedarse con los clientes rurales, reduce el riesgo que aparezca un competidor por libre en el área de WiMax, que por fuerza acabaría compitiendo por el cliente que hoy tiene ADSL .De todas formas a este cliente le ha hecho una pequeña concesión, no cobrarle las llamadas a otro teléfono fijo sea el local, nacional o provincial, con vistas a segar la hierba bajo los pies de servicios como Skype u otros basados en telefonía IP
Y todo ello hecho en convivencia don los poderes públicos, que aparte de haber aportado los fondos para probablemente hayan aportado además los primeros clientes y de la CMT, que una vez mas, en vez de velar por la conveniencia del publico, que residen en que compitan los proveedores de servicios, fomenta la concentración de servicios en la empresa dominante del sector.. Para Telefónica la jugada ha salido perfecta.
De todas las previsiones que hice la mas errada ha sido esta, y en principio parecía una de las más seguras, desde el 2004 Intel había elegido a España como país adecuado para hacer pruebas piloto, la tecnología ya estaba superando las fases finales de pruebas de campo, la inversión era pequeña, la clientela, abundante. Sin embargo no tuve en cuenta algo que debería haberme sido evidente, que Telefónica no iba a dejar mansamente quitarse los clientes y que en aquella casa hay gente más que preparada, para hacer frente a estas situaciones con solucione "imaginativas".
Yo pensaba que la lucha por el cliente, provocada por la introducción de la tecnología WiMax, se celebraría en el mercado teniendo como armas los precios del producto y el aumento de las prestaciones y utilidades ofertadas por los proveedores del servicio, jamás pensé que esto lo solucionaría Telefonica con unas cuantas visitas a los despachos adecuados, no cabe duda que soy un gran inocente...
Esta obra se ofrece al Dominio Público.

¿Nadie se ha enterado de que ahora iberbanda pertenece a telefónica?
Previsión "errada" no "herrada".