No habrá ni teléfonos móviles ni aparatos electrónicos en la elección del próximo líder de la Iglesia Católica gracias a las reformas que el fallecido Papa Juan Pablo II introdujo en 1996. Juan Pablo II, que falleció el sábado tras 26 años de liderazgo al frente de la mayor iglesia del mundo, no sólo eligió a 115 de los 117 cardenales que nombrarán a su sucesor en el próximo cónclave, sino que también estableció nuevas pautas sobre cómo se debería realizar el proceso.
ientras las antiguas reglas establecían un sistema que obligaba a los cardenales a tomar una decisión rápidamente, un cambio radical que introdujo en los sistemas de votos podría alargar la sesión de elección más allá de los pocos días que han durado los modernos cónclaves.
"El procedimiento previsto por la constitución apostólica 'Universi Dominici Gregis', promulgada por el Papa Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996, ha sido puesto en marcha", dijo un comunicado del Vaticano tras la muerte del Pontífice.
El cónclave - palabra procedente del termino latino "cum clave" (con una llave) que refleja la reunión de los cardenales electores alejados del mundo exterior - es convocado entre 15 y 20 días después del fallecimiento del Sumo Pontífice.
Únicamente los cardenales menores de 80 años pueden votar, y normalmente, eligen a alguno de sus propios compañeros.
La "Universi Dominici Gregis" introdujo reglas acordes a los tiempos modernos al prohibir los teléfonos móviles, que no existían en 1978 cuando el Papa Juan Pablo fue elegido, y descartando todo tipo de aparatos electrónicos. El objetivo es mantener el secreto absoluto.
También estableció que los cardenales se alojarían en la nueva residencia Santa Marta de Ciudad del Vaticano, en habitaciones individuales con baño privado, para posteriormente reunirse bajo la Capilla Sixtina y celebrar el cónclave.
El Papa también especificó que debería haber suficientes asistentes para servir la comida y limpiar.
¿UN CÓNCLAVE PROLONGADO?
El Papa mantuvo el viejo requisito de mayoría de dos tercios para elegir un nuevo Papa, pero añadió una opción para elegirlo por absoluta mayoría (es decir, la mitad de los cardenales más uno), si el cónclave no podía elegir a un Papa en 28 rondas de votación.
Ese tipo de estancamiento podría producirse si un candidato obtuvo un porcentaje inicial de entre el 50 y el 66 por ciento al principio y sus seguidores decidieran respaldarle hasta obtener la mayoría absoluta.
Con dos votaciones previstas por día y varias jornadas de oración y debate, el cónclave podría prologarse hasta dos semanas.
En anteriores cónclaves, los seguidores de los candidatos que no alcanzaban la mayoría de dos tercios habitualmente retiraban su voto emitido, cambiándolo para apoyar a otro candidato.
Así ocurrió en la victoria de Karol Wojtyla en la elección de 1978, cuando supuestamente el candidato que iba en cabeza al principio se quedó a cinco votos de la victoria.
La idea de mantener aislados a los cardinales hasta que elijan un nuevo Papa surgió en el siglo XIII tras una histórica elección que se prolongó durante 2 años, 9 meses y 2 días.
La web del Vaticano tiene expuesto el texto con las nuevas reglas en la dirección http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/apost_constitutions/documents/hf_jp-ii_apc_22021996_universi-dominici-gregis_en.html .
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