Correos electrónicos, mensajes escritos a celulares o simples llamadas a móviles, todas las posibilidades de las nuevas tecnologías fueron usadas el sábado por los creyentes para llamar a concentraciones y reuniones para orar por el papa Juan Pablo II tras su muerte.
El Santo Padre ha muerto esta noche a las 21h37 en sus apartamentos privados. Todos los procedimientos previstos en la Constitución Apostólica "Universi Dominici Gregis" promulgada por Juan Pablo II, el 22 de febrero de 1996, han sido puestas en marcha", decía un mensaje enviado a los móviles de los periodistas por el propio Vaticano.
Si la Santa Sede acudía así a las nuevas tecnologías para anunciar la noticia, los creyentes de todo el mundo no se quedaban atrás a la hora de usar las mismas técnicas para comunicarse y reunirse en un tiempo récord en iglesias, catedrales o plazas para rezar por el eterno descanso del Papa. En Madrid, dos millares de personas, que se iban incrementando a medida que pasaba la noche, se reunieron en la céntrica plaza de Colón, escenario de multitudinarias misas del Pontífice durante sus viajes a España, atendiendo a la llamada de mensajes electrónicos y de móviles. "Cuando fallezca el Papa salimos a la calle para darle el homenaje de cariño y afecto que se merece. En Madrid ¡¡Todos a la plaza de Colón!! En otros sitios también. Distribúyelo", decía un correo electrónico que circulaba ya a primera hora de la tarde por internet. La iniciativa madrileña tuvo su reflejo en otros países europeos como Croacia, donde en Zagreb, donde Dragan, un joven ingeniero no dudó en enviar un mensaje de móvil a su amigo Hrvoje. "Se acabó. ¡El Papa ha muerto!", escribió Dragan tras escuchar la noticia de la muerte de Juan Pablo II. La contestación de Hrvoje no se hizo esperar: "A la catedral ahora mismo". También muchos extranjeros residentes en Zagreb no dudaron en usar este sistema para comunicar la noticia a sus amigos en otros países como fue el caso de Cristina, una rumana, cristiana ortodoxa, que envió un mensaje a su amigo Piotr en Varsovia. "Querido amigo, te envío este mensaje para compartir tu tristeza tras la muerte del Papa. Para nosotros, es el que acabó con el comunismo", decía Cristina a Piotr, uno de los muchos polacos que también usaron los mensajes para reunirse rápidamente en iglesias y catedrales para orar por el Papa. El uso de estas nuevas tecnologías, que incluso permitirá a los fieles belgas enviar sus mensajes de condolencia a través de la dirección de internet www.catho.be , parece dar una nueva dimensión a la estrecha relación que el Papa Juan Pablo II mantuvo siempre con la juventud, la mayor usuaria de estas nuevas técnicas y que el sábado salió en masa a las calles para orar por el Santo Padre.
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