Dicen que la presión de los empresarios de máquinas recreativas, llevó en la Rioja a penalizar con impuestos de sala de juego a los cibercafés; la consecuencia fue el cierre de casi todos los cibercafés de la región. A punto estuvo de pasar lo mismo en Madrid, cuando el entonces Presidente de la Autonomía Madrileña, Ruiz Gallardón, quiso, con su típica ansia recaudatoria, aplicar la misma política a los cibercafés de la región. Solo la firme oposición popular, hizo desistir (provisionalmente) a tan ilustre Mandamás de semejante desafuero. Por contener software pirata se clausuraron 400 PCs en Pontevedra, a la prensa por uno u otro motivo, solo llegan noticias de cierre de cibercafés.
a brecha digital
Mucho se discute a cerca del nuevo
foso que se está creando entre ricos y pobres, entre capitales
y pueblos, la cultura digital. Uno de los medios más eficaces, (y
económicos), de reducir esta brecha, es fomentar la apertura de
cibercafés por parte de empresarios privados. Locales que por unos
euros, permiten que cualquiera utilice el ordenador para lo que
desee: jugar, utilizar el correo, trabajar, chatear
en locales con
amplio horario de funcionamiento, en un ambiente ameno y
distendido, bajo la mirada del dueño, que sin pedir nada de coste,
compatibiliza normalmente la dirección del negocio y el
mantenimiento de equipos, con echar una mano a aquel que no tiene
idea de cómo usar el PC.
Los políticos de espaldas a Internet
Desgraciadamente, entre los políticos, no
importa que sean de derechas o de izquierdas, liberales o
integristas, Internet tiene mala imagen. El medio, nacido libre,
conserva un tufillo anarquista y asambleario que desagrada
profundamente a la clase política, que por instinto, so pretexto de
representar en un sitio, la voluntad
popular recogida en las urnas, en otro, la voluntad de Dios, y
en el tercero, pura y llanamente, su real voluntad, aborrece
aquello que es difícil de controlar y reglamentar. Bajo este
prisma, la reglamentación de los cibercafés en España no depende,
como sería lógico del ministerio de Ciencia y Tecnología, o en todo
caso del de Industria y Comercio, sino del ministerio del Interior,
y este ministerio no duda en equiparar los cibercafés
con salas de juegos recreativos y como tal los trata. La
aparentemente lógica del legislador es. "Si el PC vale para
jugar a marcianitos, ¡démosle igual tratamiento que a las máquinas
de marcianitos!".
Claro que, se olvida que el ordenador vale para cosas que nada
tienen que ver con el juego, y que por ello, el motivo que hay para
acudir a un cibercafé, puede no tener nada que ver con el juego y
sí con la información, la cultura, las comunicaciones, o el
trabajo. Nadie penaliza a los kioscos, por el hecho que además de
noticias y cultura, vendan juegos de ordenador (junto a erotismo y
pornografía), nadie pide que los autobuses de línea sean
considerados fiscalmente salas de exhibición por dar una película
durante los viajes, nadie pretende que todo un mercado pague
impuestos como sala de juego, porque exista en su interior un
puesto de la ONCE, ni paga impuestos sobre el juego un detergente,
que a cambio de un código de barras, entras a participar en un
sorteo para un crucero. ¿Por qué esta saña con los cibercafés? ¿Por
qué este tipo de perverso razonamiento se aplica solo al mundo
digital?
Por si los expertos de Interior necesitan ideas, les recuerdo, que
un lápiz es un elemento indispensable en multitud de juegos, como
tres en raya, el ahorcado, los "peligrosos" juegos de
"rol", o para rellenar cartones de bingo. Las monedas son
elemento dispensable en juegos como, cara y cruz, los
"chinos" y se utilizan normalmente como
"amarracos" en el mus.. También se utilizan como
elementos de juegos aparentemente inofensivos, como tacones de
zapatos, chapas de botella, tabas de cordero, incluso pajitas de
distinto tamaño.
Igualmente muchos locales que legalmente tienen otros usos, son
utilizados habitualmente por sus clientes como lugar de juego. He
visto jugar a niños con la "gameboy" en aeropuertos,
hacer crucigramas en las salas de espera de dentistas y disfrazarse
con coronas de cartón en los Mc Donnalds. Igualmente he visto
jugar, a veces ayudados de un balón y otras veces sin nada, en
colegios, playas, solares y prados. ¿No debería tratar el
Ministerio del Interior todos estos objetos y lugares como máquinas
y locales recreativos de la Clase A?
Las malas políticas ensanchan la brecha digital.
Desgraciadamente la
ciega postura de los gobernantes en lo relacionado con
Internet, solo sería una anécdota, si casos como los ocurridos en
la Rioja, no dificultaran gravemente la difusión de Internet entre
la gente. Eduardo Bazaco, presidente de la Asociación Nacional de
Cibercafés, recuerda que la consecuencia de esta normativa ha sido
"el cierre del 98% de los cibercafés en La Rioja, en la
actualidad quedan tres o cuatro". La Rioja, antes de esta ley
tenía más de 25 cibercafés abiertos. ¿Cuántos riojanos se habrían
acercado por primera vez a las nuevas tecnologías si esos
cibercafés hubieran seguido abiertos?. Teniendo esta política, ¿nos
extraña que España ocupe el puesto 29 en el uso de
Internet?
Para profundizar en el tema
AUI
Asociación de Usuarios de Internet: Información y noticias sobre
los cibercafés
AUI Análisis de la Asociación de Usuarios de Internet
Monográfico sobre los cibercafés
Los políticos españoles descuidan su presencia en Internet
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